Cuando desde el Ayuntamiento de Teià nos contactaron para colaborar conjuntamente en el diseño y la creación de un espacio en homenaje al duelo perinatal, nos sentimos muy ilusionadas por el reto y, a la vez, con cierta responsabilidad hacia la propuesta.
Coordinadas con los dos arquitectos encargados de la obra, pudimos adaptar nuestra idea al proyecto de paisajismo ya existente.
Ubicado en el cementerio del pueblo, el espacio debía convertirse en un lugar tranquilo y acogedor, que invitara a permanecer allí el tiempo que se necesite durante el proceso de duelo.
Un lugar que sea también un recordatorio de que es legítimo hablar de la pérdida, que tenemos el derecho de recordar, de llorar y de encontrar consuelo en la comunidad. Un espacio por la memoria y por la solidaridad.
Nos inspiramos en la figura de la mariposa, símbolo del duelo perinatal entendido como forma de comunicación sin palabras, ya que a menudo éstas no nos ayudan a reflejar lo que el corazón grita. Silenciosamente, la mariposa nos lleva el respeto y la prudencia que el momento requiere.
Convencidas todas con la idea inicial, empezamos a trabajar en el proyecto desde nuestro taller.













